FRASES FAMOSAS DE JORDI Y PRINCIPIOS PARA ESCRIBIR

1 – 10 FRASES FAMOSAS DE JORDI

1 – Todo es posible (si tú lo quieres)
2 – Escribir es el orgasmo contínuo
3 – Sólo descansaré cuando me muera
4 – El rock es la banda sonora de nuestra vida
5 – Mi único enemigo es el tiempo
6 – Si estás seguro de algo, hazlo
7 – Tendría que vivir mil años para escribir todo lo que llevo dentro
8 – Hay que ser libre, independiente y feliz
9 – No creo en la perfección, sólo en el instinto
10 – Cuanto más escribo, más me gusta escribir

2 – CÓMO ESCRIBIR UNA “BUENA” NOVELA JUVENIL
© Jordi Sierra i Fabra, LPE

1 – No pienses en el lector de tu novela. Los rostros son anónimos. Los gustos, infinitos. El público variado. Piensa en ti mismo, en el niño o el joven que llevas dentro, en lo que te gustaría leer. Si eres honesto contigo mismo, si disfrutas escribiendo una historia, es probable que el lector también la disfrute. La energía se transmite, y un buen libro es el mejor de los transmisores.
2 – Fíate siempre de tu instinto. No dudes más de lo necesario y toma decisiones rápidas. Una novela tiene mil caminos. Escoge el que más sientas como bueno para ti, no de cara a la galería ni te preguntes si es “lo que la gente espera”. Sé fiel a tu ética y mantén tus principios como bandera.
3 –  Escribe como hables. No pretendas ser lo que no eres. Narra de forma sencilla y comprensible. Sé breve. Que puedas justificar cada capítulo, cada página, cada párrafo, cada palabra empleada. Nunca pongas paja ni alargues las cosas innecesariamente. Eres un contador de historias. Si quieres impresionar a un lector joven, siéntete joven, de lo contrario parecerás impostado y él lo notará.
4 – Los niños y los jóvenes son el público más difícil. No fingen. Dicen lo que piensan. Son duros. Para llegar a su corazón y a su mente debes desnudarte anímicamente y quitarte todo vestigio adulto. No busques moralinas en tus novelas, no eduques, no pretendas que “aprendan” sino que piensen. Pero no olvides que, sobre todo, primero has de entretener.
5 – En una novela juvenil, el primer capítulo ha de atrapar al lector y ya no soltarlo. Después, las 25 primeras páginas has de haberlo sumergido en la historia hasta ser uno con ella. Pero recuerda que tienes todo un libro para describir a tus personajes, no los quemes en la primera página diciendo como son y hurtando al lector el placer de imaginarlos. Ama aún más a tus personajes secundarios y recuerda que tienen menos oportunidades de brillar.
6 – Lo que digan dos personajes dialogando, que no lo cuente el narrador narrando. La gente habla, se expresa, y los sentimientos fluyen a través de esas palabras y los gestos que las acompañan. Una novela con extensos mazacotes de narrativa se les cae de las manos. Los datos aburren. Tú has de dominar la Historia, eres Dios, pero al lector dale sólo lo necesario. El mundo de hoy es puro vértigo.
7 – La perfección no existe. El instinto sí. Prepara un guión previo antes, minuciosamente, en el que aparezca todo el esqueleto de la novela y la base de los diálogos. Después escribe lo más rápido que puedas, todos los días. Lleva el ritmo. No corrijas más de lo necesario (y si es posible, ni eso): vas a enfriar tu obra. Vomítala y déjala caliente y viva. Los artistas mediocres siguen las normas. Los inquietos las rompen.
8 – Tus editores intentarán “mejorar” tu novela. Si estás seguro de lo que has escrito, no cambies. Ellos ponen el dinero, sí, pero el nombre de la portada es el tuyo. No te dejes manipular porque una buena novela juvenil no es manipulable, sobre todo por el público al que va dirigida. Lucha contra la implacable censura que se ejerce en los libros para niños y jóvenes.
9 – El arte no se mide por lo que te pagan por hacerlo, sino por lo que sientes al hacerlo. No seas un mercenario. No pienses en el dinero ni el premio que quieres ganar, huye del éxito o el halago fácil. Passsa de las infames redes sociales llenas de depredadores que no son más que parásitos improductivos. Escribe sólo la historia que quieras escribir y piensa que es imposible gustar a todo el mundo.
10 – Y para terminar, la etiqueta “juvenil” es algo de lo más impreciso, un cul-de-sac ambiguo ¿Un libro juvenil ha de estar protagonizado por un joven entre 15 y 18 años? “Moby Dick” o “Gulliver” en su día fueron grandes novelas para todos los público, la segunda incluso denostada. Hoy son clásicos para niños y jóvenes. Como diría alguien, “una BUENA novela juvenil” es la que puede leer cualquier persona a la que guste, simplemente, la BUENA literatura.

3 – 25 PRINCIPIOS PARA SER ESCRITOR
© Jordi Sierra i Fabra, LPE

1 – Fíate siempre, siempre, de tu instinto.
2 – No dudes más de lo necesario y toma decisiones rápidas basadas en el punto 1. Un libro tiene mil caminos a la hora de escribirlo. Escoge uno y listo.
3 – Sé rápido. Cuánto más lo seas, más sincero serás.
4 – Cantidad es igual a calidad. Cuánto más escribas, más sabrás escribir.
5 – Escribe como hables. No pretendas ser lo que no eres. Narra de forma sencilla y comprensible. Eres un contador de historias, nada más.
6 – Escribir es la soledad máxima. Si no estás bien contigo mismo, nunca podrás dar lo mejor de ti.
7 – No te traumes por las estupideces y mitos que sólo buscan entorpecer tu creatividad: título, primera línea, página en blanco… Escribe, escribe, escribe.
8 – La perfección no existe. El instinto sí. Prepara el guión previo antes, minuciosamente. Después escríbelo lo más rápido que puedas, todos los días. No corrijas más de lo necesario (y si es posible, ni eso): vas a enfriar tu obra. Vomítala y déjala caliente y viva.
9 – El primer capítulo atrapa al lector. Las primeras 25 páginas lo sumergen en el libro. Si lo consigues, es tuyo. Pero ante todo, escribe para ti mismo, sin pensar en ese lector.
10 – Desnúdate anímicamente. No pretendas escribir por el éxito, el dinero, la conquista o el halago fácil. Fíate de ti mismo. Disfruta. Es imposible gustar a todo el mundo.
11 – Escribir ha de ser el orgasmo continuo. Si no lo sientes así, si te duele, si sufres, déjalo.
12 – No des a leer nada a nadie buscando opiniones, consejos o palmadas en el hombro. Tu obra es tuya. Arriésgate.
13 – Escribe todos los días, algo, lo que sea, bien desarrollando un guión previo o el original de una novela, un relato, un poema. Incluso un diario personal. El buen escritor muere si no crea.
14 – Se breve. Que puedas justificar cada capítulo, cada página, cada párrafo, cada palabra empleada. Nunca pongas paja ni alargues las cosas innecesariamente.
15 – Hay historias en todas partes. Búscalas. Lee los periódicos no por las noticias, sino con amor de novelista. Hazte preguntas. Y sobre todo, aprende a escuchar (sobre todo a los ancianos).
16 – Siéntete escritor. No lo digas. No te vanaglories. Pero siéntete escritor. Todo está en ti, no en los demás. Tu eres el dueño de tu destino.
17 – Si un libro lo han devuelto 24 editores, puede que el 25 lo acepte. Nunca te rindas. Si has de morir, muere de pie. No te frustres a los 15, ni a los 20, ni a los 25. Se empieza a escribir bien a partir de los 30 o 35. Cada cual tiene su ritmo. Un médico no podrá operar a los 70 años. En todos los trabajos existe la jubilación. En el arte no. Puedes escribir hasta el último aliento. No tengas prisa por llegar.
18 – Lo que puedan contar dos personajes dialogando, que no lo cuente el narrador narrando.
19 – No describas a los personajes. Menciona lo esencial. Tienes todo un libro para mostrar a tus héroes. Deja que el lector los cree en su mente y disfrute del misterio. Ama a tus personajes secundarios y recuerda que tienen menos oportunidades de brillar.
20 – No digas en qué ciudad transcurre tu novela salvo que sea estructuralmente necesario. El lector siempre tenderá a creer que es la suya o la verá y reconocerá en su mente.
21 – Nunca te avergüences o arrepientas de lo escrito en el pasado. Cada tiempo tiene sus méritos y valores. Lo lógico es que evoluciones.
22 – Los datos aburren. Tú has de dominar la Historia, pero al lector dale sólo lo necesario. Sé imaginativo para las fechas y las informaciones históricas.
23 – Sé íntegro, honrado, respetuoso, ama la vida y ella te amará a ti. Y si tienes un don, aprovéchalo, pero no te olvides de devolverle un 10% a la vida.
24 – Sé egoísta con tu arte, pero generoso cuando se lo regales a los demás. Y no olvides que los artistas mediocres siguen las normas. Los inquietos las rompen. Una página en blanco es un infinito por explorar.
25 – Lee. Lee todo lo que puedas, y variado. Lee poesía (no sólo Machado o Hernández, también Dylan, Cohen o Waits). Subraya los libros. Si eres joven, copia, imita, hasta encontrar tu propia voz.