{"id":492,"date":"2015-08-04T11:31:19","date_gmt":"2015-08-04T09:31:19","guid":{"rendered":"http:\/\/thewalrushub.com\/jordi\/?page_id=492"},"modified":"2017-02-03T22:55:53","modified_gmt":"2017-02-03T21:55:53","slug":"6-material-sensible-por-anabel-saiz","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/sierraifabra.com\/?page_id=492&lang=es","title":{"rendered":"06 &#8211; &#8220;Material sensible&#8221;, POR ANABEL SAIZ"},"content":{"rendered":"<h4 style=\"text-align: right;\">Anabel S\u00e1iz Ripoll<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: right;\">Doctora en Filolog\u00eda<\/h4>\n<p>No es la primera vez que nos ocupamos, en este espacio, de Jordi Sierra i Fabra, un escritor camale\u00f3nico donde los haya, capaz de moverse a gusto en todos los g\u00e9neros y con una vocaci\u00f3n hacia la literatura infantil y juvenil bien demostrada.<\/p>\n<p>Jordi Sierra i Fabra es un escritor que se mueve con total soltura en cualquier g\u00e9nero que se proponga. En cuanto tiene una idea ya no hay nadie que lo frene y esa idea, sea quim\u00e9rica o no, dar\u00e1 su fruto, porque Sierra i Fabra es un hombre dif\u00edcil de doblegar, que no se rinde ante los retos y que posee una gran fuerza interior y una voluntad de hierro.<\/p>\n<p>Jordi Sierra i Fabra (Barcelona, 1947) ha escrito cerca de 300 obras; as\u00ed que es dif\u00edcil presumir de haberlo le\u00eddo todo; imposible, m\u00e1s bien. No acabas de leer una novela suya, cuando sabes que ha escrito otra y otra m\u00e1s; todas llenas de ese br\u00edo inconfundible, de ese estilo que podr\u00edamos calificar de \u201csierraifabrano\u201d, porque nadie m\u00e1s que \u00e9l lo tiene. Un estilo febril, que nos ofrece lo esencial, que en una palabra o en dos resume una gran idea. Ese estilo que es capaz tambi\u00e9n de remansarse y de reposarse cuando la historia lo requiere.<\/p>\n<p>Cabe se\u00f1alar que Sierra i Fabra ha creado la Fundaci\u00f3n Jordi Sierra i Fabra en Barcelona y la Fundaci\u00f3n Taller de Letras Jordi Sierra i Fabra para Latinoam\u00e9rica en Medell\u00edn, con la que est\u00e1 llevando a cabo una gran labor social.<\/p>\n<p>El pr\u00f3ximo 27 de marzo se fallar\u00e1 el premio Andersen en Bolonia y Sierra i Fabra es nuestro candidato; as\u00ed que ojal\u00e1 cuando se publique este breve estudio podamos decir que ha sido reconocido con tan prestigioso galard\u00f3n; aunque si no ha sido de este modo, tampoco pasa nada, porque a estas alturas Sierra i Fabra no tiene que demostrar nada a nadie y su prestigio es indudable.<\/p>\n<p>Esta vez queremos dedicarnos a una obra suya singular, que no deja de asombrar puesto que nada tiene que ver con lo que el autor ha escrito hasta ese momento. Es, por decirlo as\u00ed, su obra m\u00e1s arriesgada y m\u00e1s comprometida. Y eso que a nuestro autor no le falta la vocaci\u00f3n de compromiso en su producci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Nos referimos a su libro \u201cMaterial sensible. Cuentos crueles\u201d (2005). Es un libro de formato grande, tipo \u00e1lbum. Un libro que impacta a simple vista por las fotograf\u00edas que contiene y que supone una apuesta por parte de la editorial que lo publica. El t\u00edtulo es equ\u00edvoco, ya que no hay crueldad en los cuentos que narra Sierra i Fabra; dig\u00e1moslo mejor, no escribe \u201ccuentos de crueldad\u201d, sino que son cuentos que irradian ternura, desprenden humanidad y rezuman esperanza, aunque todos ellos afectan, eso s\u00ed, a \u201cun material sensible\u201d como son los ni\u00f1os de todas las partes del mundo, los ni\u00f1os que sufren, que malviven, que est\u00e1n sometidos, torturados; los ni\u00f1os olvidados, dejados de la mano de Dios; los ni\u00f1os que a nadie importan porque su voz no se oye, porque pocos los defienden y los protegen. Sierra i Fabra se mete en la piel de muchos de esos ni\u00f1os y se sumerge con ellos en sus vidas diarias, en sus vidas grises, llenas de sufrimiento, llenas de oscuridad, para denunciar lo que acaso no queremos o\u00edr en nuestro primer mundo, bien resguardados ante\u00a0 tantas miserias. Y lo que es m\u00e1s conmovedor es que estos ni\u00f1os aceptan su realidad, su presente sin dar muestras de odio ni de rencor.<\/p>\n<p>Sierra i Fabra es la voz de estos ni\u00f1os sin nombre, de estos olvidados. En cada uno de los cuentos personifica un Derecho del Ni\u00f1o que se est\u00e1 incumpliendo, ahora mismo, a cada momento, sin que a nadie le importe demasiado&#8230; al menos hasta ahora.<\/p>\n<p>Sierra i Fabra une calidad literaria a calidad social y teje un conjunto de 18 cuentos que son como estampas, como momentos de una realidad vigente, que no hay que ignorar y que no siempre est\u00e1 tan lejos de nosotros como nos parece.<\/p>\n<p>No obstante, no todo es negativo, en absoluto, porque al lado de Sierra i Fabra, delante o detr\u00e1s, caminan otros organismos, miles de personas an\u00f3nimas que tratan de contribuir a que esta situaci\u00f3n se solucione o que al menos no se agrave. Y es posible que suceda as\u00ed. Quiz\u00e1 quien lo lea ya est\u00e9 contribuyendo al cambio divulg\u00e1ndolo.<\/p>\n<p>Cada uno de los cuentos viene ilustrado por una fotograf\u00eda, que le da pie, una fotograf\u00eda que trata de poner la imagen a las palabras, a la narraci\u00f3n del autor y lo logra puesto que son instant\u00e1neas que impactan, que se te clavan en la retina y en coraz\u00f3n.<\/p>\n<p>Todos estos cuentos nos invitan a una lectura reflexiva y a hacer un ejercicio de responsabilidad, a la vez que nos permiten tener un espacio de ficci\u00f3n, puesto que estas situaciones pueden ser reales&#8230; o no serlo. Ahora bien, estos \u201cCuentos crueles\u201d impiden que el lector vuelva la mirada y quiera hacer otra cosa porque, de alguna manera, te dejan clavado en la silla mientras los lees.<\/p>\n<p>Son cuentos breves, escritos con mucho dinamismo que se centran en un episodio, en un momento, al que Sierra i Fabra pone ojos, pone voz y pone luz. Cada cuento es, por as\u00ed decirlo, el embri\u00f3n de una historia mucho m\u00e1s larga porque detr\u00e1s de estos 18 relatos se esconden, seguro, 18 novelas y lo que es mejor a\u00fan, 18 vidas.<\/p>\n<p>Por lo tanto quien, al leer el t\u00edtulo del libro, crea que va a encontrar algo morboso, pues se llevar\u00e1 un desenga\u00f1o (y nos alegra), puesto que este desenga\u00f1o tal vez le haga ser m\u00e1s sensible con la realidad del mundo en el que vivimos, ahora mismo, aqu\u00ed, sin ir m\u00e1s lejos.<\/p>\n<p>Vamos a ver m\u00e1s de cerca estos cuentos:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>I.<\/p>\n<p>\u201cLa ni\u00f1a de Bogot\u00e1\u201d nos habla de una ni\u00f1a que pide limosna por las calles de Bogot\u00e1. Una ni\u00f1a con cara y nombre, Adriana, que impacta en un turista europeo. Esta ni\u00f1a simboliza una historia marcada por la guerra y el hambre. Al pie del relato, el escritor declara que \u00e9l es el turista europeo que se conmocion\u00f3 ante esta ni\u00f1a que es capaz de resumir su vida con unas pocas frases: \u201cYo viv\u00eda en el campo, en una tierra muy hermosa, muy feliz. Pero un d\u00eda llegaron las FARC y mataron a mi pap\u00e1. Y despu\u00e9s llegaron los \u201cparas\u201d y mataron a mi mam\u00e1. Y despu\u00e9s unos y otros dijeron que est\u00e1bamos con el enemigo. As\u00ed que tuve que venirme para ac\u00e1, con mis abuelos \u2013se estremece-. Aunque aqu\u00ed hace mucho fr\u00edo, \u00bfsabe, se\u00f1or? Me gustar\u00eda regresar a mi pueblo. No me gusta el fr\u00edo. Nunca lo hab\u00eda sentido. Esto es lo peor\u201d p\u00e1g. 9).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>II.<\/p>\n<p>\u201cLa mu\u00f1eca de Zimbabwe\u201d es la historia de la peque\u00f1a Ngabe quien ya empieza a dejar atr\u00e1s su ni\u00f1ez y ha de sufrir, como una tradici\u00f3n inexcusable, la ablaci\u00f3n del cl\u00edtoris. Esta ni\u00f1a personifica todos sus miedos en su mu\u00f1eca Mamb\u00e9 y trata, as\u00ed, de consolarse de lo que vendr\u00e1. Ha o\u00eddo, sabe del dolor, pero no sabe muy bien qu\u00e9 pensar. Cree que con su mu\u00f1eca se acaba la pesadilla, pero no&#8230; la pesadilla empieza con ella: \u201cQuiz\u00e1 sea verdad que duele muy poco y que la muerte solo se lleva a las ni\u00f1as que ya est\u00e1n enfermas, aunque ellas no lo sepan\u201d (p\u00e1g. 15).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>III.<\/p>\n<p>\u201cCanci\u00f3n dulce del Nilo\u201d tiene como protagonista a Selima, la ni\u00f1a que ha de acarrear agua continuamente porque en su poblado se sufre la sequ\u00eda. Sierra i Fabra dota a Selima con una gran imaginaci\u00f3n, la crea llena de historias y de palabras para que as\u00ed soporte mejor su peripecia. Y es que el autor es benevolente con sus criaturas de ficci\u00f3n y le gustar\u00eda que eso mismo se traspasase a las reales, ya que \u00e9l se duele de ese destino:<\/p>\n<p>\u201c\u00a1Vedla caminar, como cada d\u00eda, eterna, sosteniendo el c\u00e1ntaro en la cabeza! \u00a1Vedla moverse, como una diosa terrena, alta, esbelta, con su piel oscura desafiando al sol y sus gr\u00e1ciles pasos sobrevolando la tierra que apenas parece pisar! \u00a1Vedla cantar, y sonre\u00edr, cargada de sue\u00f1os, llena de las esperanzas que surgen de su cabeza a impulsos de sus trece a\u00f1os!\u201d (p\u00e1g. 21).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>IV.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201cCaminos de Guatemala\u201d nos habla de N\u00e9stor, un ni\u00f1o guatemalteco que tuvo la desgracia de pisar una mina personal y perder la pierna, pero el d\u00eda en que sucede el relato va a acudir a una ONG que le prestar\u00e1 una pr\u00f3tesis para su pierna y tal vez pueda tener una vida normal, aunque a N\u00e9stor, ni\u00f1o al fin, s\u00f3lo le importa saber si volver\u00e1 a jugar al f\u00fatbol alguna vez.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>V:<\/p>\n<p>\u201cAlfombra de la India\u201d es un cuento que golpea en nuestras conciencias ya que narra los avatares de los ni\u00f1os tejedores de alfombras en la India, sometidos por culpa del capitalismo que as\u00ed lo exige. El relato es demoledor puesto que unos turistas ven el caso, son testigos de estos ni\u00f1os esclavizados, haciendo nudos con sus dedos fr\u00e1giles y sin embargo miran hacia otro lado y acaban comprando las alfombras porque, dicen, ellos \u201cviven as\u00ed\u201d y \u201cno hay que mirar a la India con ojos occidentales\u201d. Y se quedan tan contentos y siguen su camino.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>VI.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201cUn para\u00edso en Tailandia\u201d es uno de los cuentos m\u00e1s duros ya que habla de la prostituci\u00f3n infantil y se centra en la peque\u00f1a Liu que ha sido vendida a un burdel, \u201cEl Para\u00edso\u201d para prestar sus servicios y encima ha de estar contenta porque \u201cpodr\u00e1 comer y ser\u00e1 bien tratada\u201d; pero, eso s\u00ed, la adoctrinan las ni\u00f1as con m\u00e1s experiencias, mejor que finja que se lo pasa bien, as\u00ed todo cesar\u00e1 antes.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>VII.<\/p>\n<p>\u201cUn televisor en Caracas\u201d es otro cuento doloroso que se centra en los ni\u00f1os convertidos en sicarios por algo m\u00ednimo como puede ser un televisor. El cuento es estremecedor porque al final descubrimos, en los ojos horrorizados de la abuela Graciella, que el peque\u00f1o Justito ha cometido un asesinato, a cambio de un televisor. Y todo porque\u00a0 la vida, all\u00ed, es \u201cas\u00ed de dif\u00edcil\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>VIII.<\/p>\n<p>\u201cMonta\u00f1as de M\u00e9xico\u201d habla de los ni\u00f1os que recogen la basura en M\u00e9xico y que viven de lo que otros tiran, en monta\u00f1as pestilentes, llenos de lo que otros no quieren. Manuel aqu\u00ed es el ni\u00f1o quien, en su ingenuidad, a\u00fan cree que encontrar\u00e1 un tesoro entre tanta basura&#8230; alg\u00fan d\u00eda.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>IX.<\/p>\n<p>\u201cJugando de Vietnam a Hong Kong\u201d es otro cuento de denuncia social, que se centra en los refugiados de Vietnam y en sus deplorables condiciones de vida; tan deplorables que envidian al sol que es el \u00fanico libre de todos. Los ni\u00f1os, pese a todo, se adaptan y juegan y sue\u00f1an porque alg\u00fan d\u00eda dejar\u00e1n \u201cde ser refugiados para convertirse en americanos, o canadienses , o en viejos europeos\u201d (p\u00e1g. 60).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>X.<\/p>\n<p>\u201cOrillas de Marruecos\u201d es otra vuelta de tuerca al drama de los ni\u00f1os que cruzan el estrecho de Gibraltar en Pateras y que son enga\u00f1ados ya, desde el principio, por las propias mafias de su pa\u00eds. En este caso, el protagonista embarca y acaba su periplo en otro lugar, pero del mismo Marruecos, para mayor frustraci\u00f3n y desconsuelo, ya que ha gastado todo el capital de la familia.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>XI.<\/p>\n<p>\u201cFavelas de R\u00edo\u201drecoge\u00a0 la vida de los ni\u00f1os de las Favelas de R\u00edo de Janeiro, cuyas existencias no valen nada en absoluto y que viven siempre pendientes de un hilo y continuamente degradados a causa del pegamento que esnifan para seguir de alguna manera vivos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>XII.<\/p>\n<p>\u201cEl soldado de Sierra Leona\u201d es un cuento cruel con el ni\u00f1o como protagonista, un ni\u00f1o guerrillero que se ve obligado a matar porque as\u00ed est\u00e1n las cosas en su pa\u00eds y que se hace hombre al matar, ni m\u00e1s ni menos as\u00ed lo entienden sus superiores.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>XIII.<\/p>\n<p>\u201cLa novia de Sri Lanka\u201d narra una peripecia mucho m\u00e1s \u00edntima, la de la ni\u00f1a condenada a casarse con alguien que no quiere, s\u00f3lo porque as\u00ed lo deciden sus padres, s\u00f3lo porque as\u00ed se sella un negocio entre ambas familias. La vida de esas ni\u00f1as no vale nada, son esclavas; as\u00ed duele en el alma la pregunta que lanza el autor, ante la impasibilidad de todos que creen que s\u00f3lo por casarse, la chica ha de ser feliz y sin embargo no lo es: \u201cEntonces&#8230; \u00bfpor qu\u00e9 llora la novia? \u00bfPor qu\u00e9 su mirada triste, huidiza, su miedo, su fragilidad rota, su desesperaci\u00f3n y su angustia? \u00bfPor qu\u00e9?\u201d (p\u00e1g. 89).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>XIV.<\/p>\n<p>\u201cHa nacido un ni\u00f1o en alg\u00fan lugar de \u00c1frica\u201d alude al parto de una joven africana, un parto dif\u00edcil y doloroso, aunque ella a\u00fan no sabe lo peor, ni el peque\u00f1o que ha nacido. No saben que lleva la muerte en la sangre por el SIDA. No saben que es in\u00fatil ese nacimiento porque est\u00e1 condenado de antemano.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>XV.<\/p>\n<p>\u201cD\u00eda de posguerra de Bagdad\u201d es otro cuento lleno de dolor puesto que habla del terrorismo personificado esta vez es una ni\u00f1a, a la que nunca han hecho mucho caso en su hogar, una ni\u00f1a que lleva unas bombas a la cintura y que se inmolar\u00e1 en nombre de algo que no sabe muy bien que es. S\u00f3lo en el \u00faltimo minuto, cuando Yaila, ya ha accionado en disparador en el autob\u00fas, s\u00f3lo entonces, cuando no haya marcha atr\u00e1s, descubre la mentira de su acci\u00f3n; pero ya es tarde para ella&#8230; y para los viajeros del autob\u00fas que va a saltar por los aires.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>XVI.<\/p>\n<p>\u201cLa ventana de Lhasa\u201d alude a la mentira de la televisi\u00f3n. La historia se ambienta en T\u00edbet y la televisi\u00f3n ofrece enga\u00f1os para que nadie entienda muy bien su situaci\u00f3n. La globalizaci\u00f3n, como dice el escritor, \u201ces el futuro para unos. Y el gran genocidio para otros\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>XVII.<\/p>\n<p>\u201cHistoria de una piedra en Palestina\u201d es una especie de alegor\u00eda en que una piedra es testigo de muchos cambios, desde formar parte de un hogar hasta formar parte de la \u201cintifada\u201d; aunque a nada le ve sentido, porque nada lo tiene, ni mucho menos los ni\u00f1os que mueren cada d\u00eda a causa del conflicto palestino-israel\u00ed.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>XVIII.<\/p>\n<p>\u201cY en alg\u00fan lugar de Espa\u00f1a, Europa&#8230;\u201d retrata lo imposible que es para F\u00e1tima luchar contra el destino, aunque viva en Espa\u00f1a y est\u00e9 escolarizada. Sus padres, marroqu\u00edes, han decidirlo casarla con un hombre mayor que ella y F\u00e1tima sabe que tendr\u00e1 que acatarlo porque nadie jam\u00e1s le va a preguntar aunque su coraz\u00f3n grit\u00e9 de dolor.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Todos estos cuentos van acompa\u00f1ados de una explicaci\u00f3n final que los inscriben en el conflicto real y actual y que nos arroja datos y cifras para que seamos conscientes del problema que encarna cada cuento. Los cuentos de Sierra i Fabra vienen firmados por el a\u00f1o (desde 1998 hasta 2005) en que fueron escritos y por el lugar, la mayor\u00eda de las veces en los mismos lugares (o parecidos) que retrata en los relatos que, con toda seguridad, son fruto de lo que vio o intuy\u00f3 en esos pa\u00edses o en estos pa\u00edses, porque algunos no est\u00e1n tan lejos. Cabe a\u00f1adir que estos temas ya han sido tratados en otras novelas como \u201cNoche de luna en el Estrecho\u201d, \u201cLas alas del sol\u201d, \u201cLa bomba\u201d y otros tantos; aunque nunca de una manera coral, como sucede en \u201cMaterial sensible\u201d.<\/p>\n<p>En definitiva, son cuentos narrados con sencillez, con un estilo cortante, muchas veces, un estilo que no se detiene en florituras, sino que hurga en la idea que a Sierra i Fabra le interesa destacar. Las palabras est\u00e1n al servicio de la denuncia y sin embargo no pierden ternura ni pierden emoci\u00f3n. Son cuentos que se leen de manera r\u00e1pida, pero sobre los que hay que reflexionar despu\u00e9s. Es un libro al que no hay que tenerle miedo, pese a las historias que relata, puesto que en el conocimiento de las realidades est\u00e1 la posible soluci\u00f3n.<\/p>\n<p>No nos parece un libro infantil aunque est\u00e9 protagonizado por ni\u00f1os, al menos no parece que un ni\u00f1o peque\u00f1o sea capaz de entenderlo todo, a no ser que alguien le pueda explicar con amor y paciencia esa otra realidad. Ahora bien, \u201cMaterial sensible\u201d no va a dejar indiferente a nadie. Seguro.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Anabel S\u00e1iz Ripoll Doctora en Filolog\u00eda No es la primera vez que nos ocupamos, en este espacio, de Jordi Sierra i Fabra, un escritor camale\u00f3nico donde los haya, capaz de moverse a gusto en todos los g\u00e9neros y con una vocaci\u00f3n hacia la literatura infantil&hellip; <a class=\"read-more\" href=\"https:\/\/sierraifabra.com\/?page_id=492&#038;lang=es\">Read more<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":101012,"featured_media":0,"parent":480,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"footnotes":""},"class_list":["post-492","page","type-page","status-publish","hentry"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/sierraifabra.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/492","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/sierraifabra.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/sierraifabra.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sierraifabra.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/101012"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sierraifabra.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=492"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/sierraifabra.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/492\/revisions"}],"up":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sierraifabra.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/480"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/sierraifabra.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=492"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}